Compró una isla desierta, plantó 16.000 árboles y la convirtió en un santuario único que conquistó al mundo
Esta isla es un pequeño rincón del planeta que sigue siendo un santuario ecológico sin mansiones de ricos, sin cemento ni grandes negocios Hay historias que parecen sacadas de un libro de aventuras y la de la isla Brendon Grimshaw es una de ellas. En 1962, este periodista británico decidió hacer algo que pocos se atreven. Compró una isla desierta en el corazón del océano Índico y tras plantar miles de árboles la trasnformó en un lugar único.





